Política Ambiental Global de Telefónica

mano arboles verdes

Un plus: innovación digital

Promover una economía baja en carbono, a través de la reducción interna de las emisiones de gases de efecto invernadero, y el desarrollo de servicios y productos que contribuyan a que nuestros clientes puedan reducir sus emisiones.

Potenciar la innovación de servicios y productos digitales que contribuyan al desarrollo sostenible de la sociedad, y generen alternativas para la mejora del medio ambiente.

Más lejos: entre todos

Formar y sensibilizar a los empleados, transmitiéndoles la importancia de actuar de forma respetuosa con el medio ambiente.

Fomentar en nuestra cadena de suministro y socios las mejores prácticas de gestión y estándares ambientales. 

Colaborar con otras organizaciones en la búsqueda de soluciones basadas en las Tecnologías de la Información y Comunicación que contribuyan a solucionar los desafíos ambientales de nuestro tiempo.

Comunicar de forma regular y transparente nuestro desempeño ambiental a todos los grupos de interés, atendiendo además a sus inquietudes y preocupaciones en esta materia

Lo básico: gestión responsable

Velar por el cumplimiento de la legislación y otros requisitos voluntarios en materia de medio ambiente a nivel global y local. Adoptar de forma complementaria y conforme al principio de precaución, normas internas o estándares internacionales.

Implementar sistemas de gestión ambiental que prevengan y minimicen el impacto que las actividades e infraestructuras puedan causar sobre el medio ambiente, bajo modelos de eco-eficiencia y gestión efectiva de riesgos ambientales. Considerar los riesgos ambientales en los procesos de fusión y adquisición de empresas.

Aplicar principios de mejora continua ambiental en nuestra actividad, productos y servicios, mediante la evaluación sistemática del desempeño ambiental con el fin de definir y materializar objetivos ambiciosos a nivel global y local.

Reducir nuestra huella sobre el medio ambiente a través de un despliegue responsable de las redes de telecomunicaciones; prácticas eco-eficientes en el consumo de recursos naturales (principalmente energía), el fomento de la economía circular en el tratamiento de residuos a través del reúso y el reciclaje; y la incorporación de criterios ambientales en la compra de determinados productos.